
Se sabe que el agua cubre el 75% del planeta, el otro 25 % es tierra.
El nivel oceánico se mantienen constante gracias a la continua evaporación a la que esta sometida el agua de los mares.
Sin embargo, si la temperatura de los casquetes polares aumentase algunos grados, el hielo allí acumulado durante miles de años comenzaría a derretirse.
Esto provocaría una subida del nivel de las aguas a limites catastróficos para la humanidad.
Este es uno de los motivos por el que nos preocupa tanto el calentamiento global, ya que si esto llegara a suceder podría ser el fin de la humanidad.
En el transcurso de la historia de la tierra, el nivel del mar ha cambiado en función a la disposición de las placas tectónicas, las cuales a parte de determinar la posición de los continentes, definen las profundidades de las cuencas oceánicas. Cuencas mas profundas, ocasionan niveles del mar más bajos, cuencas menos profundas, niveles del mar más altos.
Otro factor es el clima, las marcas en las rocas sedimentarias muestran que, durante las glaciaciones, se registraron niveles del mar bajos a causa de que mucha del agua se congelo y se acumulo cerca de los polos.
Durante las eras interglaciares, el nivel del mar ha variado unos cientos de metros. Esto principalmente a causa de la disminución de las capas de hielo en los polos (mayormente en el hemisferio norte).
En los últimos 100 años, el nivel del mar ha ido en aumento, aproximadamente 1.8 mm mas cada año. Los científicos lo atribuyen al calentamiento global.
La razón por la cual el mar no inunda la tierra es porque el volumen de agua no seria el suficiente a menos que la tierra fuera un poco más esférica o llana, lo cual nunca ocurrirá ya que nuestro planeta se encuentra en una transformación constante. Los niveles del mar podrán subir, pero nunca tendremos un planeta completamente azul.