
Científicos de la Universidad de Yale han identificado en los mosquitos que transmiten la malaria más de dos docenas de receptores olfativos especializados en detectar sustancias presentes en el sudor humano. Anulando este “olfato de sabueso” que conduce a los insectos hasta sus víctimas, los científicos auguran que se podría combatir eficazmente esta enfermedad, que mata a un millón de personas cada año, especialmente en el África Subsahariana.
De forma similar a otros insectos que portan enfermedades, los mosquitos Anopheles gambiae que transmiten la malaria localiza a su objetivo humano principalmente a través del olfato. Los investigadores, dirigidos por John Carlson, modificaron los genes de los receptores olfativos del mosquito en moscas de la fruta transgénicas, para estudiar los olores uno a uno. Esto les permitió identificar 27 receptores que responden a los olores humanos, según publica hoy la revista Nature.
"El mundo necesita desesperadamente nuevas formas de controlar a estos mosquitos , formas efectivas, baratas y que no perjudiquen al medio ambiente”, asegura John Carlson, que se dedica ahora a buscar compuestos que bloqueen a los receptores del olfato de Anopheles para fabricar nuevos repelentes.