
Entre los mamíferos, las focas se convierten en una fuente cuando se asustan o se agitan por algún motivo.
Otra especie llorona es la nutria de mar. Ya lo relataba en el siglo XVIII el naturalista Georg Steller: Al separar las hembras de sus crías, lloraban de aflicción. El hombre es el único primate que manifiesta este comportamiento a causa de la emoción, si bien la composición de las lágrimas sentidas es diferente a la de las fisiológicas.